Las razones de un gato para no utilizar el arenero


Maullado por el
Gato triste y azul


El pipí y el popó fuera de la bandeja cuesta un buen disgusto al dueño de la mascota. ¿Por qué ocurre esto, qué le pasa a mi gato, si antes era la mar de limpio? Conocer las razones por las que un gato empieza a ensuciar por todas partes es el primer y fundamental paso para acabar con el dichoso asunto.


 Aunque parezca que sólo te está pasando a ti, éste es un o de los problemas más habituales que sufren los hogares donde hay uno o más gatos. Y ello es así porque son muchas las causas que pueden llevar a nuestro minino a defecar y orinar donde menos lo esperamos, justo allí donde nunca desearíamos.

Es responsabilidad del dueño averiguar qué le ocurre a su gato, y solucionar este problema de comportamiento, por lo que en Gatos en casa animamos a ser pacientes, y a no tirar la toalla. Deshacernos del gato por este motivo es una forma de abandono, tan cruel como cualquier otra, no perdamos esto de vista en ningún momento.

Dicho esto, pasemos a lo práctico. ¿Qué motivos tiene un gato para evacuar fuera de sitio? Hemos de buscar en dos grandes lugares: enfermedades o conducta. Es decir, o el gato sufre una dolencia (artritis, estreñimiento, cistitis) que puede ocasionar estos desórdenes o, quizás, lo que hace con su comportamiento de marcaje es intentar expresar algo: descontento , ansiedad, estrés o miedo por problemas del entorno, como conflictos entre gatos, bandejas sucias o insuficientes en número o, quizás, algunos cambios recientes.

Como puedes ver,  diagnosticar o, simplemente, averiguar la causa es difícil. Para lograrlo, hay que pensar junto con el veterinario, observar al gato y darle tiempo al tiempo, por desagradable que sea tener que estar recogiendo sus joyitas constantemente.

Problemas urinarios
Los problemas urinarios pueden estar detrás de un mal comportamiento a la hora de orinar. Las dificultades del organismo, es decir, la propia enfermedad es lo que debemos descartar realizando pruebas médicas.

No olvidemos que el estrés y la ansiedad pueden provocar enfermedades de las partes bajas del tracto urinario, tal y como vimos en otro post. Puedes echarle un vistazo aquí para orientarte un poco sobre el tema.

Varios gatos
Si tienes familia numerosa, la primera tarea que debes hacer es averiguar cuál de tus gatos está haciendo sus necesidades fuera de sitio. En tus indagaciones, no descartes que puedan ser varios, averiguarlo ayudará a dar con el motivo.
Si no logras saber qué gato está haciéndolo, en casos extremos el veterinario puede darte un producto que manche la orina de los sospechosos con un color detectable con luz ultravioleta.

Visita al veterinario
La función del veterinario, fundamentalmente, es descartar si hay o no enfermedad, si bien  puede también recopilar información sobre las costumbres del animal, su relación con los otros gatos o mascotas de la casa, si las hubiera, incluso los cambios que pudieran haberse producido o, entre otros detalles, el tipo de baño que tiene a su disposición el minino. Lógicamente, si se detecta un problema médico, hay que tratarlo.

Idioma gato: compartir el territorio, convivencia, enfados, conflictos, marcaje...
Los gatos también hacen pipí como forma de comunicarse: marcan el territorio con la orina.   Cuando lo hacen para marcar, la posición de su cola no es la que utiliza en la caja: tomará una posición ascendente y recta, en dirección al objeto que quiere rociar.

Un gato ansioso, estresado, marcará superficies verticales, tanto para eliminar olores (de suavizantes, detergentes, ambientadores, colonias...) y superponer el suyo propio como para dejar bien claro que algo le disgusta: un ejemplo es mear sobre una maleta, porque asocia este elemento con un viaje nuestro. O todo lo contrario, deja su olor propio (orina) en muebles después de que un gato haya llegado a la casa.

La caja no es de su gusto
Tan simple como eso: si algo de la caja no le gusta, elegirá otro lugar para hacer sus necesidades. Puede ser desde el material, la cobertura (si están tapadas huelen peor y podrían generarles rechazo), la altura de entrada, quizás le disguste el tipo de piedras, aromatizadas o no. ¿Qué será? Cada gato es un mundo, por lo que hay que ir probando, descartando esto, pensando si será lo otro...

Ubicación de la caja
Es fundamental no poner la caja de arena cerca del comedero ni del bebedero. Tampoco conviene situarla cerca de zonas de descanso. Los gatos son animales muy limpios, escrupulosos con la limpieza, incluso, y estas cosas les afectan.


Tampoco conviene ponerlas muy lejos de donde el gato permanece durante mucho tiempo ni donde hace vida social, podría atacarle la pereza y no querer utilizarla, ni tampoco cerca de lugares ruidosos, como una ventana, una lavadora, etc. pues el ruido también puede provocarles ansiedad. Necesitan un lugar tranquilo donde poder hacer sus cositas, en esto son igual que las personas.

Limpieza de la caja
Evidentemente, la caja ha de estar limpia, debe haber una para cada gato de la casa, incluso una más que gatos haya, si hablamos en términos ideales. Así, la solución podría ser tan sencilla como limpiar más a menudo, explican los expertos :
La solución a estos problemas pueden ser tan simples como limpiar el rectángulo más a menudo, quitarle la tapa, proporcionar más bandejas sanitarias a los diferentes gatos o bien probar nuevas localizaciones. Hay veterinarios que recomiendan ofrecer al gato varias cajas que tengan letrinas diferentes en su interior, para que el gato pueda entonces elegir su referida y desechar las otras.
Por otra parte, cuando limpiemos sus excrementos hagámoslo con productos que no le inciten a seguir haciéndolo, bien para tapar el olor del detergente o ambientador, bien por el poder de atracción que ejerce la lejía, prohibidísima para limpiar cacas y pipis.

Más vale prevenir
El mal comportamiento no siempre puede prevenirse, pero ganaremos un buen terreno si nuestros gatos están castrados o esterilizados desde pequeños, entre los 4 y 8 meses de vida, antes de que alcancen su madurez sexual.

Otra medida preventiva es hacer la introducción de los nuevos gatos o perro siguiendo unos pasos previos.  Entre otras medidas, que ya explicamos en un post anterior, el recién llegado debe ser aislado, y tener su propia caja de arena.

Además, si es posible, deberías intentar descubrir qué clase de caja utilizaba el nuevo gato previamente e intentar buscar algo parecido para él.

Cogerlo a tiempo: empezar cuanto antes
La evacuación fuera de lugar es un problema muy frustrante al diagnosticar y tratar, por lo que cuanto antes abordemos la cuestión más posibilidades tendremos de éxito. Tantos los comportamientos inadecuados como las enfermedades deben abordarse de forma temprana, antes de que las patologías se agraven y evitando también que se convierta en un hábito.

Lo que no hay que hacer: nunca pegar ni reñir
El título de este apartado lo dice bien claro: no lograremos nada si utilizamos la violencia con nuestra mascota. Ni reñirle ni  pegarle son de recibo, no maltrates nunca a tu animal, por principio.

Tampoco abuses de los sprays u otros productos disuasorios (perfectos para educar, pero no para este tipo de casos) o calmantes, tipo feliway, sólo camuflan el verdadero motivo de su comportamiento y a la larga pueden no resultar efectivos. Sólo hay un camino, aunque sea difícil de andar: ya sabes, lo adecuado es encontrar la raíz del problema.

Tensiones: ansiedad y estrés
En algunos casos, se pueden prescribir fármacos ansiolíticos para ayudar a este proceso. Como con todas las terapias por problemas de comportamiento, el plan de tratamiento puede ir elaborándose, perfeccionándose, a medida que se vean los resultados de la terapia.

Fuente: www.astrolabio.net
Fuente: FDA (USA)
Fotografía: vieux bandit

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