Maravillosa cama-rascador con dos mesas de Ikea


Maullado por el
Gato triste y azul



Este rascador nos gusta a rabiar. Lo tiene todo: es práctico, fácil de hacer, decorativo, cómodo para el gato, estable y económico. Además es un mueble felino único y original que, gracias a la amabilidad de su creador, te enseñamos a hacer en este post.

Pero presentemos a los protas: la gatita Aisha es la preciosa minina que puedes ver en las fotos. Ella tuvo la suerte de ser adoptada por una joven pareja que no sólo la rescató del abandono, sino que además la tratan como a una reina, es decir, como ella se merece.



Hace unos meses mi novia y yo nos planteamos adoptar un animal. Viendo que somos muy caseros, y después de consultar muchas dudas en el veterinario y en webs como la vuestra, decidimos adoptar un gatita y le pusimos de nombre Aisha. Tratamos de adecuar la casa para la nueva inquilina y nos sirvió de mucha ayuda ver en vuestra web proyectos que hacía la gente. Yo mismo he hecho algunas cosillas que me encantaría compartir con la gente que entra en vuestra web y devolver así, en parte, la ayuda que nos habeis prestado.
Quien escribe el anterior párrafo es David, un joven bilbaíno asiduo de este blog que desea compartir su creación al más puro estilo bricogatero para animar a los internautas a ponerse manos a la obra. ¿Qué, te atreves? Este tutorial te lo pone bien fácil.



¿Quién dijo miedo? Es un rascador tan sencillo de hacer que sólo has de preocuparte por conseguir el material y seguir los pasos que indicamos. Por suerte, la parte más difícil, que era inventarlo y llevarlo a cabo una primera vez, ya está hecha. Ahora sólo hay que ir dando unos cuantos pasitos de nada que te contamos en este post.

Para llevarlo a cabo se han utilizado dos mesas lack de ikea (una grande y otra pequeña), poniendo la grande boca abajo. Después se colocaron dos tubos de carton encordados de 2 medidas para que los usara a modo de rascador y a continuación se montó la mesa pequeña poniéndole unicamente dos patas, fijándola con adhesivo a las dos patas que quedaban libres. 
Os cuento la historia de cómo se nos ocurrió la idea del rascador. Cuando pensamos en adoptar un gato, nos preocupaba bastante que nos pudiera estropear el sofá, ya que vivimos en un piso de alquiler y, si bien la casera es muy comprensiva con el tema de los animales, nos gusta cuidar las cosas... más si no son realmente nuestras. 
Vimos que desungular no era recomendable para el gato porque, según leimos por aquí, no sólo es que se les mutile, sino que pierden ese "gozar de rascar", y lo mismo ocurre con las fundas de las uñas
Nos planteamos la idea de comprar un rascador pero los veíamos o muy aparatosos o pobres, así que decidimos apañar algo nosotros mismos.
Teníamos sin uso una mesa de centro de Ikea y vimos una oferta para comprar la mesa auxiliar tirada de precio (si no siempre podeis mirar en la sección de oportunidades) y nos pusimos manos a la obra. Espero que os guste el resultado.

MATERIALES:
1 mesa de centro lack de ikea 20€
1 mesa auxiliar de ikea 5€
2 Tubos de cartón (Yo conseguí gratis dos de diferente tamaño) 
Cuerda de sisal 15-20€ (puede conseguirse más barata en centros de bricolage tipo L. Merlin)
Pegamento "pegatodo"

TUTORIAL, paso a paso:
Paso 1- Monta la mesa de centro

Paso 2- Monta la mesa auxiliar pero coloca solamente dos patas

Paso 3- Pega las dos patas que te sobran en la parte superior de la mesa de centro

Paso 4- Da la vuelta a la mesa de centro, poniéndola boca abajo. 

Paso 5- Pega las patas de la mesa auxiliar a lo que ahora es el suelo. Ten en cuenta que las patas de la mesa grande (que también hay que pegar tienen que quedar más o menos en la mitad de la mesa pequeña. Eso nos permitirá que el gato tenga más espacio para usar los rascadores.

Paso 6- Aplica pegamento en los tubos de cartón.

Paso 7- Enrosca la cuerda asegurándote de que queda bien tensa. Podeis pegar el comienzo, esperar que se seque para tener un extremos fijo que os facilite la tarea. espera a que se seque y quede bien fijada la cuerda.

Paso 8- Mete los tubos en las dos patas que quedan libres y rellena el hueco con papel de periódico para que no baile.

Una observación: al principio pusieron las patas por debajo para levantar la estructura para que no le llegase directamente el frio del suelo, pero como se dedicaba a meter todos sus juguetes debajo, optamos por retirarla.

...y un truco: es recomendable clavar el comienzo de la cuerda porque si no, jugando, jugando, la desenrosca. Personalmente, David no lo ha hecho por miedo de que, al ser pequeña hiciera el burro y se hiciera daño con el clavo.









Sofá a salvo ...y gato contento
El resultado no es una obra del diseño, pero ha hecho que nuestro sofá esté intacto y que la enana se lo pase genial!, dice David. En Gatos en casa, sin embargo, sí pensamos que es un diseño muy, pero que muy interesante. 

Un auténtico lujazo de rascador: jugar, rascar, dormitar...
Hay muchos motivos por los que este mueble es un auténtico lujazo tanto para el gato como para la casa. Así, a bote pronto, se nos ocurren una veintena de ventajas o puntos fuertes y casi ningún inconveniente (quizás el espacio que ocupa, aunque eso es algo relativo): 

1 Estable: se trata de un mueble estable por sus mismas horizontalidad y gran estructura, además sería fácilmente sujetable a la pared si fuera necesario por tener gatos enérgicos, especialmente los de mayor tamaño.

2 Cómodo: el bienestar y confort que proporcionan las almohadas lo hace ideal para descansar, dormitar y jugar.

3 Limpio y como nuevo: también es fácil de limpiar, gracias a las almohadas de quita y pon que pueden tener un buen lavado en lavadora. Si elegimos almohadones de poliester los pelos no se fijarán en la superficie. Por contra, y aún siendo suave, el tacto puede no gustarnos (a algunas personas les da grima), por lo que bastaría con elegir tejidos que no sean especialmente difíciles con los pelos a la hora de pasar el cepillo o la aspiradora. Además, el cambio de almohadones y de cuerda supone una renovación completa. 

4 Decorativo: podemos hacerlo a juego con cortinas, alfombras... O utilizar tonos neutros que combinen con todo. Incluso puedes pintar las mesas o utilizar mesas de otros colores. Esta, en concreto, las venden en varios tonos: gris, blanco, rojo, marrón, negro...
5 Activador: el escalón y esa especie de túnel que se forma invitan a saltar, a esconderse, a subir, a bajar, a jugar con algún juguete tendidos sobre las almohadas o sujetándolo de los rascadores, propiamente dichos.


6 Ecológico: cumple las famosas tres Erres: Reducir (con un sólo mueble multiuso tienes camita, rascador y zona de juegos) Reutilizar (puedes servirte de material que tengas por casa, encuentres o te regalen familiares o conocidos) y Reciclar (su fabricación significa reciclar los tubos de cartón, y también podemos hacer lo propio con las almohadas de las sillas que deseemos renovar...).

7 Varios gatos y distintos tipos de gato: Su estructura y forma permite el uso de varios gatos a la vez, convirtiéndolo en un interesante mueble para casas con más de un gato. Es perfecto tanto para gatos activos y más ágiles como para los más dormilones y tranquilos. Por ejemplo, es perfecto para gatos ancianos o los puedan tener problemas de movilidad en general, y también para los gatitos cachorros, amén de para cualquier otro tipo de gato adulto.

8 Tubo puede subir hasta el techo: Si el gatito nos crece, cosa lógica y normal, el rascador puede adaptarse hasta para las razas más grandes prolongando el tubo rascador hasta el techo o fijándolo a la pared para resistir los embates de las fierecillas más robustas. Conseguir la estabilidad necesaria en función de cada gato y uso es fundamental para que el rascador sea utilizado.

9 Mil colores: Los colores son fácilmente customizables con pintura (usar con base al agua y siempre lo menos tóxicas posible) y si no queremos liarnos a pintar, también se puede elegir una combinación interesante jugando con los tonos de los almohadones, incluso también de la cuerda, que podemos tintar del color deseado antes de colocar con algún tinte natural que no resulte agresivo.

10 Polifacético: Se adapta a distintos ambientes y estilos decorativos si sabemos elegir tonos y dibujos, incluso tipos de tela con tales o tales otros estampados para las almohadas. Por qué no, también podemos destacar el color del gato eligiendo colores claros o vivos si el gato es negro, por ejemplo. Eso sí, para un aspecto más limpio mejor elegir el color similar al del pelo del animal, en los casos que ello sea posible....

11 Ideal para tomar el sol: los gatos necesitan tomar el sol para estar saludables, y este rascador es perfecto para colocar junto a una ventana o incluso en el exterior (siempre tomando las medidas de seguridad adecuadas como redes para los balcones, etc.).

12 Espacio de intimidad: El pequeño espacio semi-cerado no es una cueva, pero tampoco es necesario un lugar excesivamente cerrado para que nuestro gato se sienta seguro y protegido. Este aspecto es importante, pues los gatos en ocasiones necesitan un lugar en el que refugiarse. Una idea para crear sensación de recogimiento podría ser hacerle una cortinita o sujetar una tela traslúcida justo donde se forma ese huequecito...

13 Trampolín para mayores alturas: Este rascador es un perfecto trampolín para subir por las paredes. ¿Cómo, qué...? Que nadie se asuste. Sencillamente, se trata de utilizar el rascador como primeros escalones hacia estanterías tipo pasarela o hacia camitas colgables en la misma pared.


14 Exterior e interior: Esta idea de las mesas superpuestas es muy flexible. Por ejemplo, podemos utilizar mesas de plástico y hacer un rascador similar para zonas al aire libre. El material plástico nos daría una mayor durabilidad.

15 Económico: Fácil por su ejecución a la hora de fabricarlo y también por su bajo precio. Este rascador puede hacerse con material que tengamos en casa, por lo que el precio puede ser mucho más barato que el estimado en este post. 

16 Fácil de hacer: No hay que ser un supermanitas y ni siquiera han de utilizarse las mesas Ikea para obtener los mejores resultados. Cualquier otra mesa nos sirve, siempre y cuando podamos cortarles algunas de sus patas, en caso de no ser desmontables. 

17 Invierno y verano:El uso de distintos tipos de material, de más o menos abrigo, en las fundas de la almohada convierte este mueble en ideal para todas las épocas del año. Dentro de una de las almohadas puedes introducir una bolsa de agua caliente para que el gato esté más calentito...

18 Protege el sofá: Este aspecto es realmente clave a la hora de valorar las características de un árbol rascador. Si lo ubicamos cerca de un sofá o, alm enos, en la misma habitación, lograremos que el gato esté feliz en su lugar, evitando que destroce otros muebles de la casa, como el sofá.

19 Protege alfombras y más: Pero no sólo protege el sofá, sino también alfombras y tapicerías varias, al igual que cortinas y todo aquello que pudiera hacer las veces de un rascador en la mente de nuestros amigatos. No olvidemos que los gatos necesitan rascarse para ganar tanto en equilibrio mental como físico. 


20 Gimnasio para un gato activo: Un gato que se mueve a distintas alturas, que salta y juega es un gato con la mente despierta, que utilizará su cuerpo de forma ágil en cualquiera de sus movimientos por toda la casa. Por lo tanto, sirve de gimnasio gatuno



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