Mirador para gatos que aman otear el horizonte


Maullado por el
Gato triste y azul


Este invento tiene una parte mágica, y es que un mirador siempre hace las delicias de un gato. El alma observadora y aventurera de los mininos les hace adorar este tipo de artilugios. Pero, eso sí, y ahora viene la parte trágica: mucho cuidado con dónde lo ponemos.

Aunque un lugar nos parezca seguro, siempre puede haber imprevistos que hemos de prever, como un pájaro que pueda pasar cerquita, despierte su instinto cazador y le haga perder el equilibrio.  Por lo tanto, a Gatos en casa la idea le parece chula, pero siempre que se coloque en un lugar seguro.

Precaución
En las fotos, por ejemplo, vemos cómo lo han puesto de manera que el gato sólo asoma la cabeza, y a decir verdad, más vale esto que no  lo que hacía antes: pasearse por la barandílla de un ático ¡...Qué peligro!


En este sentido, hemos ganado en seguridad, pero también es cierto que podríamos mejorarla si hubiera una verja o red más altas que la que hay puesta. Además, la seguridad también depende de la personalidad del gato ( los hay más trastos y movidos, sobre todo los jóvenes), si bien todo felino es digno de temer cuando se trata de subir, bajar, hacer equilibrios y demás.


Otros usos dentro de casa
Salvamos los peligros si lo colocamos en el interior de la casa. Quedaría ideal junto a una ventana que siempre esté cerrada o protegida con redes o mosquiteras, y hasta podemos poner una o dos más para formar escalones que le faciliten la subida y lo mantengan activo.

En fin, se trata de un interesante complemento a los árboles rascadores, que no ocupa mucho espacio y fácilmente puede combinar en estilo y o colores con el mobiliario de la habitación. Ocupa mucho menos espacio, aunque también su uso es más puntual.


Cómo hacerlo
Diana, la dueña de la gata de las imágenes, nos explica que hacerlo es tan sencillo como colocar una balda reforzada con un par de escuadras para darle mayor fuerza y estabilidad:
Sólo es una estantería cogida con bridas a la barandilla. El estante ya tiene una escuadra por donde la sujeto a la barandilla y le añadí otra escuadra en el lateral para poder cogerla por dos puntos. Así queda muy bien sujeta.


Cómo surgió la idea
La  idea de colocar una estantería como mirador fue providencial, teniendo en cuenta que la gatita tenía vocación funambulista:
Se lo puse porque vivimos en ático y como buen gato le gusta mirar desde las alturas, y para ello se paseaba por la barandilla, eso me daba miedito, así que le puse esta estantería solo para que se siente a mirar. Está puesta de manera que el cuerpo le quede cubierto y que le salga solo la cabeza y poco más.

Yo estoy más tranquila! Y creo que a ella le gusta! (le he puesto un taburete para que haga de escalera y no tenga q subir directamente) ¡¡¡Que mimada la tengo!!!

Sushi, una gata que no se aburre
No podemos acabar el post sin dedicar unas palabras al felino que disfruta de este mirador. El privilegiado animalito se llama Sushi, una minina que igual se mete en una copa que hace amistad con las grullas de papel o lee plácidamente sus novelas preferidas en el sofá de la terraza del ático.

Por cierto, este veranito se larga unos días de vacas con Diana. Ya está más que preparada, hasta se coló dentro de la maleta para que no se la olviden... ¡Lo que ella no sabe es que eso nunca podría pasarle!



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