¿Cómo saber si tu gato necesita ir al veterinario?


Maullado por el
Gato triste y azul




No siempre es fácil darse cuenta de que un gato padece alguna enfermedad. Los mininos saben disimular muy bien patologías y lesiones, por lo que hemos de aprender a reconocer algunos síntomas básicos que nos alertan de que algo no marcha bien.


Ciertas enfermedades tienen una serie de síntomas que podemos reconocer si estamos al tanto. Comer menos, orinar fuera de la caja o estornudar pueden ser comportamientos esporádicos, pero si se repiten habremos de consultarlo con el veterinario.

"Un buen primer paso es, simplemente, llamar al veterinario", dice Annie Price, veterinaria del Ormewood Animal Hospital, en Atlanta, Estados Unidos. Una llamada, en fin, para tranquilizarnos o para tomar una cita.

Los conocimientos que tengamos sobre las los primeros auxilios y las enfermedades de los gatos, aprendido en libros o internet, por ejemplo, también ayudan, pero no nos confiemos demasiado. Si no somos profesionales de la veterinaria, saber acerca del tema, consultar en foros, etc. sirve para aprender a identificar señales de tal o cuál enfermedad, para no pasarlas por alto, reaccionar cuanto antes y llevarlo al veterinario. Pero nunca para medicarlo a partir de nuestras propias conclusiones, estaríamos jugando con la salud del gato.


"Debido a que los gatos pueden sufrir cambios sutiles o graduales, a veces es difícil de darse cuenta de lo que les está ocurriendo", explica Joan Gaines, veterinario propietario de Ridgeview Animal Hospital en Omaha, Nebraska, Estados Unidos.

Adelgazar, beber y orinar más
"El aumento de bebida y de frecuencia en la orina y la pérdida de peso son los  cambios graduales más comunes que podemos observar, y estos suelen ser causados por la enfermedad de la tiroides, renal, enfermedad hepática o diabetes ", dice Gaines.

Cuando un gato presenta polidipsia (beber más) y poliuria (hacer más pís) puede deberse a muchas causas, como diabetes, problemas urinarios, infecciones... y es al veterinario a quien le corresponde estudiar cada caso, realizar un diagnóstico y llegar a un tratamiento.

Bolas de pelo, vómitos, estornudos
"Expulsar una bola de pelo o algo de alimento de vez en cuando, probablemente tampoco es significativo", dice Gaines.


¿Y los estornudos? Gains no considera necesaria la vista al veterinario si son muy esporádicos. Tampoco considera digno de preocupación que el gato pierda el apetito en alguna ocasión, podría ser de puro cansancio, por ejemplo. En éste, como en muchos otros casos, lo importante es ver la frecuencia, lo que Gains llama un "patrón de comportamiento".

Cuándo tomar cita
Acudamos al veterinario si los vómitos, estornudos o diarrea son continuados, si observas malos hábitos de aseo personal, si los ojos presentan alguna alteración (costipados, ojo bizco, etc.), aumenta la ingesta de agua, la orina, hay goteo nasal o estornudos regulares, aconseja Gaines.

También deberías consultar con el especialista si el gato hace sus necesidades fuera de la caja. Podría no ser un problema de conducta, sino una simple infección del tracto urinario, "o quizás su gato puede desarrollar enfermedades del riñón o del metabolismo", dice Price.

Atentos a los cambios
En general, la norma es estar atentos a los cambios. Si el gato empieza a maullar más de la cuenta, se vuelve más agresivo o extrañamente dócil, o duerme demasiadas horas, pongamos por caso, no estaría de más programar un examen veterinario.

Otra situación típica que debe alertarnos es cuando el gato deja de estar tan activo, se esconde en un rinconcito y se muestra apático. Es decir, pierde las ganas por inteactuar con otros gatos, deja de buscarnos y ocupa lugares distintos, y sobre todo escondidos de la casa.

Urgencias
Hay síntomas que nos gritan la necesidad de acudir al médico: dificultad para orinar, para respirar, sangrado, respiración acelerada, letargo severo, problemas con los ojos... En todos estos casos no hay que dudar, el gato podría estar sufriendo un ataque y una reacción rápida podría ser decisiva para salvar su vida.

Visitas regulares
Como siempre vale más prevenir, controlar la salud del gato con exámenes regulares es la mejor opción. Price recomienda hacerlos "una vez al año".


Importante: Esta página no es un consultorio médico. Consulta siempre a tu veterinario. La medicina no es una ciencia exacta y pueden existir distintas versiones y opiniones sobre un mismo tema, nosotros no favorecemos ninguna opinión sobre otra, solamente te presentamos opciones para que tomes tus propias decisiones mejor informado. Nunca mediques a tu gato sin consejo veterinario.

Fuente: www.thedailycat.com
Fotografía: Robert Couse Baker
Fotografía 2: Bramus!
Fotografía 3: Jeffrey Beall

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