Cómo entrenar, cuidar y amar a un gato sordo


Maullado por el
Gato triste y azul


Hipertranquilos, juguetones, siempre tan dulces... Los gatos sordos son excelentes mascotas cuando están bien cuidados. Conseguir su bienestar es sencillo, sólo necesitamos conocer unas cuantas pautas básicas y lograremos que lleven una vida feliz y saludable.

Tras detectar la sordera en un gato, algo que no siempre  resulta fácil, hemos de tomar algunas medidas que garanticen un trato adecuado hacia él. Sí, hablamos de entrenamiento para mantenerlo a salvo de los posibles peligros del entorno.

Ni que decir tiene, los gatos sordos no deben salir al exterior, es extremadamente peligroso para ellos. Si ya lo es para los gatos en plenitud de facultades, imaginad para un gato que carece del sentido del oído, aislado de su entorno...

¿Y dentro de casa? Están más seguros, pero hemos de empezar por comprender cómo les afecta la sordera pra mejorar nuestra capacidad de entenderlos y tratarlos como merecen y necesitan.

Veamos unas cuantas instrucciones muy básicas para mejorar la calidad de vida de estos animales tan especiales: 

Repetir el mismo gesto: La palabra clave es coherencia. Es decir, la comunicación con el gato sordo necesita de un mensaje siempre igual.

Precisamente porque los gatos son inteligentes, ser repetitivo en los gestos (usar siempre el mismo para la misma situación) es el modo de hacerle llegar un mensaje.

Si el gesto con la mano se repite en las mismas situaciones, el gato pronto comenzará a reconocer lo que se está comunicando. Un ejemplo: para que el minino entienda una negativa,  moveremos la mano con el pulgar hacia abajo en movimiento y agitando su cabeza. El gato entenderá muy pronto que eso significa "No".

Otro ejemplo:cuando un pajarito visita el comedero  de alpiste de la ventana, agitar las manos simulando un movimiento de aves , con el sonsonete de  "pajarito, el pajarito". El gato aprenderá pronto lo que significa  y acudirá a mirar por la ventana.

No dejarlo salir: Los gatos sordos se encuentran en una situación de gran vulnerabilidad al aire libre. No serían capaces de defenderse en una situación peligrosa, por lo que no sólo hemos de impedir que salga, sino también extremar las medidas para que no se pierda (cuidado con los niños y con los invitados).

Llamarlo sin molestar demasiado: Cuando lo llames, no seas demasiado brusco. A la larga, esto podría alterar su carácter y hacerlo irascible. La norma es no ser intrusivo. Si quieres que te atienda, por ejemplo, puedes pisar fuerte con los pies en el suelo: la vibración lo alertará sin resultarle agresivo.

Collares vibradores: Siempre usado como último recurso, y para gatos con graves problemas de comportamiento, también se le puede aplicar un collar que emita pequeñas e inofensivas vibraciones que le hagan desistir de alguna determinada actividad no deseada.


Vista y olfato: Disfruta de los sentidos intensificados de su gato sordo, incluyendo la vista y el olfato. punteros láser o utilizar una linterna para poder jugar con su gato o llamar su atención. También es útil usar el mismo perfume o colonia en todo momento para que su gato puede reconocer su olor al entrar en una habitación.

Expresiones faciales:  Habla a tu gato como si pudiera oirte, asegurándote de que puede observarte. Formar a un gato sordo requiere de nuestra colaboración, y por ello hemos de emplear con ellos un tono firme y claro. Aunque él no lo escuche, sí puede observar las expresiones faciales. Es la llamada comunicación no verbal: sonreir cuando se siente felicidad, fruncir el ceño cuando hay que recriminarle algo es para ellos un auténtico mensaje. Por ello, hay que poner atención en hacer coincidir los gestos faciales con las situaciones. Es importante que nuestro gato nos vea la cara cuando le hablamos, asegurémonos de que no haya obstáculos que lo impidan.

La hora de comer: No  puedes llamarle desde otra habitación, obvio. Lo recomendable es mostrarle la  comida y esperar a que él te siga hasta el lugar donde debe comerla.

Palmaditas y luces: Darle suaves palmaditas en la espalda o abrir y cerrar las luces varias veces seguidas: ambos son un ingenioso modo de llamar su atención para cualquier propósito. Nunca golpearle ni formar escándalos.

Más caricias: En su mundo silencioso, los gatos aprecian especialmente las caricias. El cariño les llega a través del tacto. Intensificad este sentido. Hacer que se sienta querido es fundamental, como ocurre con cualquier otro gato. En el caso de los gatos sordos, hacerle saber tu amor es tan sencillo como poner tu cara (cuidado con arañazos por sorpresa!, hacerlo sólo con gatos muy dóciles) contra su cabeza, abdomen o espalda y decir una frase dulce, haciendo énfasis en la vocalización de la frase, medio soplando, para que le llegue la vibración de las palabras. Si lo has hecho bien, tu gato no tardará en ponerse mimoso y ronronear.

Compañía: La compañía de otro gato, siempre que se lleven bien y sea de carácter suave, puede ser también una manera de hacer sentir más arropado a nuestro minino.

Maullidos: Los gatos sordos no controlan el volumen de los maullidos. Suelen presentar dos tipos de conducta: o maúllan de forma exagerada o no dicen esta boca es mía.
Más consejos
Si nuestra hogar es un lugar concurrido por otras personas (familia, amigos, conocidos...) debemos de asegurarnos de que conocen la discapacidad del gato.

Además de aplicar los consejos enumerados arriba, es tarea nuestra averiguar cuáles son más eficaces con nuestro gato, e insistir en ellos: algunos gatos responden a estímulos visuales, mientras que otros responden mejor a la gestos con las manos y las expresiones faciales de sus dueños.

Si crees que tu gato puede escapar, asegúrate de que lleva una plaquita con información de contacto y escribir en ella también la frase "soy sordo". Otra idea es colgarle una campanita o pequeño cascabel para tenerlo más localizado.

También es recomendable que cuides su salud de forma más meticulosa que si se tratara de un gato normal. ¿La razón? Un gato sordo ya está en desventaja, y los posibles problemas de salud adicionales puede crear dificultades innecesarias para su gato.

Y sobre todo, nunca grites a un gato sordo ni le eches cosas encima para llamar su atención. Los gatos sólo florecen cuando hay confianza, y cualquier agresión, por pequeña que te parezca, lo asustará y lo hará más difícil de entrenar.

Fuente: Darlene Michaud
Fuente: OutDoorWoman
Fuente: S.F. Garza
Fotografía: Dizznbonn
Fotografía: adecker31
Fotografía:kaoru

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